martes, 28 de julio de 2009

Una típica historia de "Amor y Frijoles"

"Amor y Frijoles" es una producción hondureña cinematográfica que se estrenará en el país el 21 de agosto de 2009 bajo el sello de Guacamaya Films. Como su nombre lo indica es una típica historia de comedia latina grabada en un pueblito al sur de Honduras llamado "Ojojona" en cuya trama dos vendedoras de comida -Karen (Jessica Guifarro) y Nicole- (Rosamelia Núñez) nos revelarán sus epopeyas de celos, amor, sospechas, intrigas, secretos y pleitos.

La cinta muestra también el quehacer diario de los hondureños, sus costumbres, vivencias y todo lo que hay más allá del amor y las amistades. El elenco está integrado por jóvenes en su mayoría, todos con experiencia en teatro, locución de radio, actuación, modelaje, música, maquillaje, entre otros pasatiempos.

Localidades como el Progreso, Copán, San Pedro Sula y Tegucigalpa, podrán ser partícipes de apreciar muestras de cine como ésta. Sin embargo, "Amor y Frijoles" también se estrenará al público extranjero el 20 de septiembre 2009 en Estados Unidos y en España durante el mes de Octubre.

Doblada originalmente al español, es una historia de Hernán Pereira producida y dirigida por él junto a Mathew Kodath a beneficio de Sunlife Foundation y con temas del artista Polache, por lo que no puede dejar de verla próximamente y contribuir a incentivar la actividad artística de Honduras. +Info en http://www.amoryfrijoles.com/

Como ésta, son muchas las producciones catrachas que se han venido realizando en el país desde hace muchos años y cuyo ambiente escénico ha sido precisamente el territorio hondureño. Basta recordar a "Mi amigo Ángel", "No hay tierra sin dueño", "Milagro de Navidad", "Más allá de una esperanza", "Anita la Cazadora de Insectos", "Mi vida loca", "Los fantasmas del huracán", "Almas de la Medianoche", "Historias de Fiscales", "Second Coming" y otras tantas que en calidad e imagen no tienen nada que envidiar a otros países.

lunes, 27 de julio de 2009

La fauna original de Honduras y su ecosistema que trasciende

Diversas definiciones convergen en que el concepto de fauna está íntimamente relacionado con los tipos de vegetación, climas y ecosistemas. En el caso de la fauna hondureña, cinco grupos la representan: aves, mamíferos, reptiles, anfibios y las áreas protegidas comprendidas por parques nacionales, refugios de vida silvestre, reservas biológicas, monumentos naturales y culturales, zonas productoras de agua, así como áreas de uso múltiple, reserva indígena y de biósfera, entre otras.

El número de animales asciende en la actualidad a más de mil 283, donde 737 son aves, 231 mamíferos, 200 tipos de reptiles y 115 diferentes clases de anfibios, todos ellos presumiendo su vistosidad, movimiento y agilidad propios de cada uno. Los bosques se distinguen por ser latifoliados, húmedos, secos y manglar.

En Honduras, algunas especies animales están condicionadas por las migraciones desde el Norte y Sur América, sobrevivientes de la era cenozoica. Nos referimos al armadillo, Zarigüeya o tacuacín, el oso colmenero y algunos monos.

Sin embargo, otros géneros como los sapos, garrobos o iguanas y el guardabarranco o taragón son autóctonos del territorio. No menos importante es distinguir también a los Murciélagos, el zorrillo, la comadreja, el manatí, el conejo, codorniz, pavas, la guara roja, el tucán, venado cola blanca, éste último considerado símbolo nacional lastimosamente en extinción.

Los entornos naturales que conforman el hábitat de dichas crías se conforma por diferentes regiones ecológicas: selva lluviosa o pluvioselva, bosques nublados, mixtos y sabanas. Lo que permite gozar a los hondureños de un clima tropical, cálido en zonas como la de occidente y en otras respirar un aire caliente como la zona sur o en la costa norte.

Como incentivos al medio ambiente, muchos son los premios que se han instituido para promover la protección de las diferentes crías cuyo nicho sigue siendo la fauna hondureña. Tal es el caso del "Premio Nacional del Ambiente", que se celebra hace más de una década y es impulsado por la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente de Honduras.

Así como ellos, muchas instituciones, organismos y personas naturales se agrupan cada año para formar comités de prevención y sostenibilidad de los ecosistemas, logrando con acierto disminuir y controlar la muerte de muchos animales, aves o reptiles que son propios y característicos de este país centroamericano.

domingo, 26 de julio de 2009

El histórico y centenario ferrocarril hondureño



A 153 años de haberse instaurado el proyecto del Ferrocarril Nacional en la zona norte de Honduras, seis de sus vagones cobran vida en la actualidad alojando a más de 400 personas que van del centro a la estación de buses y viceversa hacia la ciudad industrial de Honduras, San Pedro Sula. (en la foto de su derecha, el ferrocarril como yace en la actualidad).

Su apariencia exterior luce los colores de dos equipos de fútbol hondureños: Real España y Marathón mientras que su piso interior tiene nueva textura; varios tramos de la línea férrea se aseguraron así como los trayectos de acceso. De esa manera, “El tren turístico”, como se le denomina actualmente, participará también en ferias y otras actividades que realizan los sampedranos año a año.

“El tren está seguro para adultos y niños; custodiado por miembros de la policía nacional”, expresa el Gerente del Ferrocarril Nacional de Honduras, Rafael Merlo quien igualmente explicó que el tren volvió para quedarse e incluso se pretende ampliar su trayectoria a la ciudad puerto de Tela.

Antecedentes históricos

Transcurría el año de 1864 a manos del Presidente del Estado de Honduras General José Trinidad Cabañas. Impera la necesidad de armonizar con el orden mundial y es entonces cuando se rumora una noticia a voces: la primera contrata de Ferrocarril interoceánico con el fin de abrir una vía de comunicación con los océanos atlántico y pacifico. (en la gráfica de antaño cuando en sus años mozos era todo un ferrocarril con cientos de pasajeros).

Más tarde se nombran las comisiones por parte del expresado gobierno, encabezadas por los hondureños Justo Rodas y don León Alvarado para negociar con socios de la compañía norteamericana encargados de propiciar dicha alianza. El 23 de junio de 1853 se ratifica la contrata con el señor E. Geo Squier representante de la compañía americana, esta que establecería una tarifa de peaje e impuestos para el transporte de todos los pasajeros, efectos, géneros, mercancías, sobre todo atraer negocios al sector.

Asimismo, los trabajadores y artesanos que facilitaran la obra propuesta, quienes radicarían en el país durante el término de su ejecución. El documento contratal -según escritos- concluía de la siguiente manera: "En Comayagua, capital del Estado de Honduras a los 27 días del mes de abril de 1854. Reunidos el señor don Joaquín Meza comisionado especial del Gobierno del Estado y Mr. Amory Edwards, Presidente y Representante de la Compañía del Ferrocarril Interoceánico...".

Pese a todo y las opiniones encontradas en usar o no el vetusto vagón que encierra las mejores anécdotas de la epoca bananera en el país, lo cierto es que el histórico ferrocarril es una de las reliquias de Honduras y por las que muchos nos sentimos honrados de conservar aunque no en sus íntegras condiciones.

El ingenioso mundo de las marionetas


El siguiente artículo va dedicado a los pequeñines de casa y a quienes hemos disfrutado una representación artística cuyos personajes no son más que títeres o marionetas a los cuales otros con ingenio dan vida real tras el escenario, con el afán de llevar educación y sano entretenimiento al público espectador.

La mayoría de estas graciosas figuritas, confeccionadas en papel, cuero, trapo o madera, continúan siendo del agrado de muchos en distintos puntos geográficos del planeta y de generación a generación. En territorio hondureño las presentaciones son cada vez más populares, inclusive dos veces por semana en centros escolares, museos, casas de la cultura, centros de entretenimiento y otros de enseñanza similar han optado por incluir dentro de sus salones uno o más momentos como éste, donde no faltan los mensajes de los cómicos muñequitos que luego se tornan inolvidables.

Con sus pintorescos movimientos, las marionetas desafían las leyes de la gravedad y vuelan por el aire, realizan todo tipo de trucos y asumen papeles dramáticos sobre el retablo o pequeños castillos. De ahí que los niños al salir de cada presentación, se motivan por adquirir una silueta de este tipo y recrear porqué no dentro de casa una obra propia de su inspiración para el deleite de muchos.

Pese a que su tamaño es de un tercio o un cuarto del cuerpo humano, muchas veces suelen crearse réplicas gigantes de 2 o 3 metros de altura, los que con la precisa ayuda de cuerdas, guantes, alambres, hilos o tablillas muy finas desarrollan sus habilidades acompañados de una singular y aguda voz.

Historia

Narra la historia que en 1802 un señor de nombre Christoph Winters inaugura en la colonia europea un teatro de muñecos de varilla. Poco a poco, su ejemplo se divulga por otros habitantes en Bélgica, norte de Francia y sur de Italia, cuyos temas principales eran los de aventura.

Siglos antes, en el teatro asiático las marionetas adoptan un papel no menos importante y trascendental dentro de la cultura oriental, los recrean con vestuarios de vistosos colores y los titiriteros se encargan de estudiar cada movimiento a su simbolismo. En América, un caso particular fue la famosa producción americana de 1969 “Plaza Sésamo”, un barrio donde residen no sólo familias y niños, sino también muppets y muñecos animados que cobran vida frente a la TV.

¿Quién no recuerda a la simpática rana René, a Elmo, Beto, Enrique, Archibaldo, Lucas el monstruo come galletas, Oscar el gruñón y Rosita?, personajes habilidosos que a través del tiempo han educado a muchas generaciones infantiles con su refrescante humor e inteligencia para entretener a todos!

Hoy día, editoriales de prestigio también contribuyen en divulgar el pintoresco espectáculo infantil que un día también iniciaran los Sesamos, con la elaboración de historietas que deleitan a los más chicos del hogar con ilustraciones y texto que les motiven a estudiar, desarrollar otras actividades y habilidades artísticas.

Por esto y más no olvides asistir siquiera 1 vez por semana, al teatro familiar más cercano a tu localidad, de lo contrario puedes recrear momentos sanos como éste en tu propia casa de habitación e invitar a los vecinos más cercanos...sin duda puede ser la mejor de las veladas!

martes, 14 de julio de 2009

14 de Julio: Día de la Identidad Nacional en Honduras

Cada 14 de julio, se evoca en Honduras el "Día de la Hondureñidad" o de la "Identidad Nacional", un tema muy abarcativo que incluye tanto las diversas manifestaciones culturales que forman un todo, como las características que nos identifican a los seres humanos dentro y fuera de cada territorio.

La declaración de la Diversidad Cultural del año 2001, hecha por La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), describe la palabra cultura como las expresiones espirituales, materiales, intelectuales y emocionales de la sociedad que incluye arte, literatura, estilos de vida, sistemas de valores, tradiciones y creencias.

De acuerdo al historiador nacional Segisfredo Infante, la identidad nacional del hondureño tiene dos implicaciones históricas:
  1. La Revolución Francesa (1789) cuyo elemento fue incorporado al Himno Nacional de Honduras gracias a Augusto C. Coello (1884-1941), escritor y poeta hondureño a quien se le debe precisamente también su letra.
  2. La histórica guerra de 1969, en la que la élite salvadoreña determina invadir Honduras y se suscita pues el producido disturbio a nivel nacional. En ese mismo año, después de concluido el suceso, el Congreso Nacional de la República emite bajo Decreto No.23, oficialmente el "Día de la Hondureñidad".
Pero, ¿cuáles son los momentos en los que el hondureño demuestra su identidad nacional?. Según Infante hay muchos en los que confluyen los siguientes factores:
  • La unidad de la actividad comercial por la que se caracteriza el hondureño común
  • Unanimidad cuando juega la Selección Nacional de fútbol.
  • La memoria olfativa o gustativa, que va relacionada con la gastronomía y los recuerdos de ésta desde que somos pequeños. Muestra de ello son los platos típicos que poco a poco han ido perdiendo vigencia en las familias hondureñas, entre ellas: el tapado olanchano, arroz de maíz, el pescado seco en tiempos se la semana mayor, la "chanfaina", entre otros.
  • Lo afectivo de la niñéz (giros idiomáticos que posee cada uno desde pequeño) relacionado con los sueños que se tienen en un idioma: el español o castellano hondureño.
  • La religión, sobre todo aquella que tiene que ver con los afectos que los padres inculcan desde muy corta edad (generalmente de trascendencia católica).
  • El paisaje, es parte de los "afectos" o nostalgias visuales. Es común escuchar cada ciudadano cuando rememora con afecto cómo era antes el lugar donde nació, creció, jugó, las visitas del fin de semana, entre otras descripciones. Vale mencionar dentro de este apartado, que Honduras es un país eminentemente montañoso, cuyos árboles predominantes son los pinos (uno de los símbolos patrios de esta nación centroamericana).
  • El paisanaje: es lo mismo que la geografía humana. Son en su conjunto las costumbres, gastronomía, idioma, frustaciones, ensoñaciones, actitudes y otras particularidades del hondureño que los hace diferente de otros en el mundo. Entre esas particularidades sobresalen:
- El Ser colectivo, es decir, el ser histórico - cultural del hondureño
- El Ser mestizo, que está ligado al criterio del mestizaje. Y se determina por tres influencias
raciales: el español, indígena lenca y el negro africano o negroide. A finales del siglo XIX otras corrientes coadyuvaron a formar otras líneas de cultura como las inglesas, judías, árabes, por mencionar algunas.

En el caso del ser histórico, sobresalen en Honduras personajes como José Cecilio Díaz del Valle (1777-1834), quien fue el principal artífice -en el criterio de Infante- de la República Federal Centroamericana y quien también redactara el acta de independencia. Francisco Morazán, quien dejó legado histórico por sus acertados pensamientos a favor de la unión centroamericana y del pueblo con sus naturalezas y virtudes, capáz de echar andar lo que se propusiera.

Y otro de los seres históricos que cabe mencionar es el escritor, periodista y político Froylán Turcios, artífice de la ya popular Oración del Hondureño, la cual parafraseada contenía entre líneas lo siguiente:

Bendiga Dios la prodiga tierra en que nací!
Fecunden el sol y las lluvias sus campos labrantíos; florezcan sus industrias y todas sus riquezas emplendan bajo su cielo de zafiro. Mi corazón y mi pensamiento, en una sola voluntad, exaltarán su nombre, en un constante esfuerzo por su cultura. Número en acción en la conquista de sus altos valores morales, actor permanente de la paz y del trabajo, me sumaré a sus energías; y en el hogar, en la sociedad o en los negocios públicos, en cualquier aspecto de mi destino, siempre tendré presente mi obligación ineludible de contribuir a la gloria de Honduras.

Como valores individuales, el historiador menciona en esta fecha importante a grandes e ilustres personajes como José Antonio Dominguez, Paulino Valladares, Alfonso Guillén Zelaya, Roberto Oquelí, entre muchos destacados que hoy yacen en la gloria del Señor.

Para otros versados en el tema, la identidad nacional no es más que un concepto que resume en un todo la condición social, cultural y espacial en la que confluyen numerosos elementos que definen el escenario político y organizacional de un grupo determinado de personas. Por lo que su aplicación estriba en una sucesión formativa inculcada desde el hogar y la escuela como pilares fundamentales.

Dictan los conocedores que es indispensable por ello que la formación intelectual deberá estar en todo momento reforzada por estos y otros calificativos mencionados, para que se procure un clima de fortalecimiento y hondureñismo que se propague de generación a generación sin disipar las costumbres, tradiciones y sustancia que caracteriza a un país, en este caso Honduras.

¡Que Viva la Hondureñidad!